18 de marzo, 2021 Novedades Industria Agua comentarios Bookmark and Share
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La revista científica internacional Journal of Hazardous Materials acaba de publicar un estudio sobre el coronavirus en medios acuosos, liderado por la Università de Salerno y el Instituto Catalán de Investigación del Agua (ICRA). El estudio revisa especialmente los métodos para la determinación de partículas viables del virus y la cuantificación de CoVs y, en particular, de SARS-CoV-2 en el agua potable y en aguas residuales. Y confirma que la detección del virus en aguas es muy valioso para conocer el riesgo microbiológico entre la población.

El estudio Coronavirus in water media: Analysis, fate, disinfection and epidemiological applications, liderado por Vincenzo Naddeo, de la Università di Salerno, y por Damià Barceló, director del Instituto Catalán de Investigación del Agua (ICRA), que aborda el análisis y la vigilancia del SARS-CoV-2 en medios acuosos, acaba de aparecer en la revista internacional Journal of Hazardous Materials, elaborado por un equipo integrado por nueve investigadores, seis centros universitarios y seis Estados (Italia, España, Filipinas, Corea, Emiratos Árabes y Estados Unidos). A causa de la gran atención suscitada por este tema, los investigadores someten a un riguroso escrutinio unos 300 trabajos de todo el mundo que examinan el destino del coronavirus (CoVs) en sistemas de agua.

Entre las conclusiones finales destaca especialmente la siguiente:

  • Las muestras (pori ejemplo, lugar representativo, tipo de muestras, almacenamiento de muestras) y los procesos (por ejemplo,concentración y métodos de cuantificación) afectan la medida de la concentración del coronavirus incluyendo el SARS-CoV-2 en aguas residuales. Esto es necesario para explotar e implementar el potencial significativo del WBE (wastewater based epidemiology o análisis de aguas residuales con fines epidemiológicos) como una herramienta eficaz de vigilancia. Se recomienda hacer 24 horas de muestreo permanente y análisis repetidos para conseguir resultados robustos y consistentes.

 

En dicho contexto, Damià Barceló declara que "la Comisión Europea ha puesto en marcha un Programa de Vigilancia del Covid-19 en aguas residuales con los Estados miembro que los llevan a cabo y que establezcan comparaciones con los datos de salud, lo que en Cataluña ya estamos haciendo y que la Comisión desconocía". Barceló precisa que "ha mostrado un gran interés por saber cómo lo estamos haciendo en Cataluña desde hace más de un año".

El diagnóstico de los expertos pose en cuestión especialmente los métodos para la determinación de partículas viables del virus y la cuantificación de CoVs y, en particular, de SARS-CoV-2 en el agua potable y en aguas residuales en torno al debate sobre los métodos de concentración y los métodos de detección emergentes. El análisis de la estabilidad medioambiental de CoVs, con una atención especial al SARS-CoV-2, y la eficacia de los métodos de desinfección se ven revisados a fondo. El resultado es una visión global de la situación y circunscribe las bases para un debate y un análisis ulteriores sobre el riesgo asociado a la presencia del SARS-CoV-2 en medios acuosos.

Los datos examinados indican que la detección del virus en aguas residuales y en agua natural proporcionan una herramienta potencialmente muy valiosa para la apreciación del riesgo microbiológico cuantitativo (QMRA) y para la epidemiología basada en aguas residuales (WBE) con el objetivo de evaluar los niveles de circulación del virus entre la población. Los ensayos de viriones viables en medios acuosos proporcionan información sobre su integridad, capacidad de replicación (en especies de anfitrión adecuado) y en su potencial infectividad. Aquí se presentan y se examinan los retos y los problemas críticos relevantes respecto a la detección del coronavirus en diferentes matrices de agua tanto con métodos directos como sustitutivos, así como la implementación de herramientas epidemiológicas.

Holanda, Australia, Finlandia, Francia, Italia, Portugal y España han puesto en marcha programas de control de las aguas residuales. Se han sumado esfuerzos públicos y privados para controlar la presencia del virus en aguas residuales, en Italia, especialmente afectada por la Covid-19, y en Holanda, que tiene monitorizado el control de más de 300 plantas de tratamiento de aguas residuales. Sobre todo como herramienta de indicador epidemiológico de la diseminación del virus.

Otras conclusiones que destaca este estudio son:

  • El uso excesivo de desinfectantes va asociado a problemas de salud medioambiental y humana y, por eso, para la desinfección del SARS-CoV-2 se recomiendan dosis convencionales de los desinfectantes habituales para el saneamiento y el tratamiento de las aguas residuales.
  • Los adelantos logrados durante esta pandemia dentro del proceso de monitorización basado en el WBE se pueden extender a otras aplicaciones, por ejemplo, a la monitorización de patologías, como la diabetes, la obesidad y la hipertensión.
  • Un conocimiento esmerado del comportamiento del virus en el medio ambiente se puede implementar dentro de un modelo preciso e informativo que también puede utilizar datos basados en el WBE. Este modelo puede ayudar a desarrollar aproximaciones tecnológicas y políticas prácticas necesarias para mitigar las consecuencias sobre la salud pública y la economía causadas por las actuales epidemias del virus u otros brotes potencialmente posibles.

 

El estudio internacional Coronavirus in water media: Analysis, fate, disinfection and epidemiological applications está firmado por: Vincenzo Naddeo, de la Università di Salerno;  Damià Barceló, director del ICRA; Antonio Buonerba, de la Università di Salerno; Mary Vermi Aizza Corpuz, del Centro Universitario por la Previsione e Prevenzione Grandi Rischi, de la Università de Salerno y la Università di Napoli Federico II; Florencio Ballesteros, de la University of the Philippines; Kwang-Lo Choo, de Kyungpook National University, Corea; Shadi W. Hasa, de la Khalifa University of Science and Technology de Abu Dabi; Gregory V. Korshin, de la University of Washington; y Vincenzo Belgiorno, de la Università di Salerno.

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