La digitalización del ciclo integral del agua ha dejado de ser una posibilidad para convertirse en una necesidad inaplazable. Las exigencias normativas, la presión sobre los recursos y la necesidad de optimizar infraestructuras envejecidas están impulsando una transformación profunda en la forma en la que administraciones, operadores y empresas gestionan los servicios urbanos de agua.
La reutilización de agua es una fuente de oportunidades y una industria con futuro. Estos fueron los dos principales mensajes que se transmitieron durante la jornada técnica ´Radiografía de la reutilización de agua en España´, organizada por la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDyR) en el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid. El evento, que reunió a casi dos centenares de personas -responsables de diferentes administraciones públicas, expertos técnicos y representantes del sector-, analizó el presente y el futuro de la reutilización del agua en nuestro país, y se abordaron aspectos regulatorios, tecnológicos y económicos y experiencias reales en diferentes territorios y sectores productivos.
En un mundo donde las cuencas hídricas están tensionadas, la meteorología se vuelve menos predecible y las infraestructuras digitales crecen a un ritmo imparable, se puede observar el territorio, el clima y la demanda de agua como un sistema vivo, dinámico y modelizable. Para Xylem Vue, la información geoespacial redefine la gestión del agua y las infraestructuras digitales a escala global.
En muchos entornos industriales, el agua no solo es un recurso esencial, sino también un elemento crítico dentro de los procesos productivos. Desde plantas de tratamiento hasta fábricas de alimentos o instalaciones energéticas, mantener un control preciso sobre su comportamiento puede marcar la diferencia entre una operación eficiente y una cadena de fallos costosa. En este contexto, la medición del nivel del agua en la industria se convierte en una herramienta indispensable para garantizar continuidad operativa, seguridad y calidad en cada etapa del proceso.
La inteligencia operacional en la gestión del agua permite crear un modelo digital eficiente y abordar fenómenos climáticos extremos. Ante ello, Xylem Vue ha dentificado cuatro tendencias a nivel mundial: centralización y supervisión avanzada, toma de decisiones personalizada, mantenimiento predictivo y optimización algorítmica, y facilidad de integración con tecnologías externas.
El pasado mes de diciembre concluyó la etapa de Manuel Pulido al frente del IIAMA, poniendo fin a doce años vinculados al equipo directivo del instituto: cuatro como subdirector y, desde 2018, como director. Un periodo marcado por el impulso y el crecimiento del centro, así como por una clara apuesta por la investigación aplicada, la colaboración multidisciplinar y la conexión con los grandes retos sociales vinculados al agua, medio ambiente y cambio climático.