4 de febrero, 2021 Novedades Industria Agua comentarios Bookmark and Share
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El proyecto de investigación VIOe- (Sistema bioelectroquímico para la valorización integral de las aguas residuales y los fangos de EDAR), coordinado por la empresa Depuración de Aguas del Mediterráneo (DAM) en colaboración con el centro tecnológico AINIA, se acerca a su recta final con unos resultados provisionales muy positivos. La investigación está desarrollando un sistema para convertir un residuo como las aguas residuales en fuente de energía.

La investigación, cofinanciada por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI, 2017) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), está desarrollando un sistema que ayude a convertir un residuo como las aguas residuales en una fuente de energía. "El objetivo es obtener biometano a partir del biogás generado en la digestión anaerobia y transformar los contaminantes en biomasa acuática", asegura el responsable técnico del proyecto, Javier Sánchez.

De hecho, en 2020 se llevó a cabo el diseño y configuración de la celda bioelectroquímica y los estudios a escala laboratorio y piloto con biogás real, con el fin de determinar "la estabilidad del proceso y los principales parámetros que afecta la conversión del dióxido de carbono (CO2) a metano (CH4) en el biocátodo", explica Javier Sánchez. En la actualidad, y tras 38 meses de trabajo (el proyecto concluye en marzo), los técnicos de DAM se encuentran validando a escala piloto el proceso bioelectroquímico para incrementar su eficiencia y reducir el consumo energético global.

Dicha implementación y seguimiento se está llevando a cabo en la EDAR de Alzira-Carcaixent, donde se están evaluado de forma paralela tres tecnologías a escala piloto: digestión anaerobia, bioelectroquímica y la producción de biomasa acuática. "Los nutrientes presentes en la fracción líquida del digestato son valorizados mediante el cultivo de lemna en un reactor tipo raceway, cerrando así el ciclo y el aprovechamiento de todas las corrientes, dado que las lemna pueden ser aprovechadas para alimentación animal o la producción de biofertilizantes", destaca Javier Sánchez. En este sentido, el investigador resalta el reto que supone "por la complejidad de estos sistemas y su integración", pero que a su vez implica un paso muy importante para entender "el desarrollo a escala semindustrial y futuro escalado, para la producción de biometano en pequeñas instalaciones".

Durante los meses de febrero y marzo está previsto que se siga evaluando el rendimiento del proceso con biogás real y la optimización de algunos parámetros que permitan obtener mayores concentraciones de biometano.

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