16 de octubre, 2017 Reportajes comentarios Bookmark and Share
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En muchos países se utilizan habitualmente guías de gestión patrimonial de infraestructuras de agua, que hacen uso de indicadores de desempeño a nivel estratégico, táctico y operacional para obtener información sobre el estado de los activos y su contribución al cumplimiento de los objetivos. Saint-Gobain cuenta con herramientas que optimizan el coste de ciclo de vida de la red, siguiendo el enfoque de las nuevas directivas europeas, manteniendo así la calidad del servicio de abastecimiento de agua.

Las infraestructuras de agua son obras de ingeniería muy antiguas. Los primeros acueductos se realizaron hace más de 3.000 años, en civilizaciones como Babilonia, Asiria y Egipto. Hoy en día, las redes de distribución agua potable suponen un enorme activo para nuestra sociedad, la cual depende de un suministro de agua fiable y seguro. El valor de reposición de estas infraestructuras asciende a millones de euros en una ciudad media.

Para gestionar eficientemente este patrimonio es necesario planificar y sistematizar el mantenimiento y la renovación de las redes de abastecimiento. De ahí que surjan iniciativas como la guía ISO 24516 Guidelines for the management of water supply and waste of water systems. Uno de sus objetivos es evitar costes futuros desproporcionados como consecuencia del incremento del riesgo asociado al deterioro de las redes. La gestión eficiente requiere la consideración del coste de ciclo de vida de las redes, los escenarios de riesgo asociados a la instalación y la durabilidad de los materiales.

En este sentido, las tuberías de fundición dúctil PAM de Saint-Gobain ofrecen soluciones fiables para asegurar ahorros futuros.

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