26 de octubre, 2026
< Volver

La gravedad de la inundación que sufrió l’Horta Sud el 29 de octubre de 2024 se explica por la combinación de lluvias extraordinarias, crecidas casi simultáneas en varios barrancos y un territorio intensamente urbanizado.
Así lo concluye una investigación del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la Universitat Politècnica de València (IIAMA-UPV), que reconstruye el episodio a partir de datos de precipitación y de modelos de caudales, de transporte de sedimentos y de propagación de la inundación.

Ante el segundo aniversario de la DANA de Valencia, un estudio del IIAMA que reconstruye el episodio revela que las crecidas casi simultáneas de varios barrancos, el arrastre de sedimentos y la ocupación urbana de las zonas inundables fueron determinantes para comprender la magnitud del evento. El trabajo, realizado por Carles Beneyto, Jaime Alberto Cachay-Melly, José Ángel Aranda, Miguel Á. Eguibar, Rafael García-Bartual y Félix Francés, ha sido publicado la revista Journal of Hydrology: Regional Studies. El estudio permite comprender mejor lo ocurrido y extraer lecciones para reforzar la prevención frente a las inundaciones repentinas mediterráneas.

Una de las principales conclusiones es que la inundación no puede explicarse únicamente por el caudal del barranco de Poyo. De hecho, la mayoría de los barrancos analizados alcanzaron sus máximos entre las 18:30 y las 19:50 horas, lo que hizo que grandes cantidades de agua procedentes de distintos cauces confluyeran en un intervalo de tiempo muy reducido, agravando la inundación.

“Para comprender la magnitud de la inundación, hay que analizar cómo respondieron los distintos barrancos y en qué momento se produjeron sus crecidas. La coincidencia de grandes aportaciones de agua y sedimentos en un intervalo muy reducido fue determinante para agravar la magnitud de la inundación”, indica Carles Beneyto, autor principal del estudio.

En este sentido, las simulaciones sitúan la aportación conjunta del sistema en torno a 7.000 metros cúbicos por segundo antes de los principales desbordamientos. “Esta cifra representa una estimación conjunta de las aportaciones de los barrancos, no un caudal medido en un único punto”, afirma el investigador del IIAMA. Además, la secuencia de las precipitaciones resultó decisiva, ya que las lluvias de la mañana habían humedecido las cuencas, “lo que favoreció una respuesta más rápida e intensa ante las precipitaciones extraordinarias de la tarde”, explica Beneyto

Los sedimentos y la ocupación urbana agravaron los efectos

El estudio estima que los sedimentos representaron aproximadamente el 7% del volumen total de la avenida y alcanzaron alrededor del 19% en los momentos de máximo caudal. “Estos materiales incrementaron la resistencia al flujo y contribuyeron a reducir la capacidad de evacuación de los cauces, agravando los efectos de la inundación”, señala Félix Francés, catedrático de Ingeniería Hidráulica e investigador del IIAMA.

Asimismo, la ocupación de las llanuras inundables, las infraestructuras y las barreras artificiales condicionaron los recorridos del agua y las profundidades alcanzadas. “Los resultados muestran que los impactos dependieron tanto de la magnitud de las crecidas como de su interacción con el territorio”, sostiene Félix Francés.

Para reconstruir estos procesos, los investigadores utilizaron el modelo hidrológico TETIS, desarrollado en el IIAMA, y simulaciones hidráulicas de alta resolución. La reconstrucción reprodujo de forma coherente la extensión general de la inundación observada, aunque presenta limitaciones para representar obstáculos temporales y detalles urbanos que modificaron localmente la circulación del agua.

Una planificación que contemple el conjunto de procesos

En su estudio, que ha contado con financiación del Ministerio de Ciencia e Innovación a través del proyecto TETISPREDICT, el equipo de la UPV advierte de que no se pueden evaluar episodios de esta complejidad únicamente mediante estimaciones estadísticas de caudales en puntos específicos. “Una de las principales lecciones es que debemos evaluar conjuntamente la lluvia, la respuesta de las cuencas, el transporte de sedimentos y la ocupación del territorio. Integrar estos procesos es fundamental para mejorar la evaluación del riesgo y la planificación territorial y las medidas de prevención frente a inundaciones extremas en el ámbito mediterráneo”, concluye Félix Francés.

Noticias relacionadas

comments powered by Disqus

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de sus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas o videos vistos). Puedes obtener más información y configurar sus preferencias.

Configurar cookies

Por favor, activa las que quieras aceptar y desactiva de las siguientes las que quieras rechazar. Puedes activar/desactivar todas a la vez clicando en Aceptar/Rechazar todas las cookies.

Aceptar/rechazar todas
Cookies Analíticas

Cookies que guardan información no personal para registrar información estadística sobre las visitas realizadas a la web.

Cookies de Marketing

Cookies necesarias para determinadas acciones de marketing, incluyendo visualización de vídeos provenientes de plataformas como Youtube, Vimeo, etc. y publicidad de terceros.

Cookies de Redes Sociales

Cookies relacionadas con mostrar información provenientes de redes sociales o para compartir contenidos de la web en redes sociales.