29 de octubre, 2019 Novedades Industria Agua comentarios Bookmark and Share
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La Entidad Regional de Saneamiento y Depuración de Aguas Residuales (Esamur), el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CEBAS-CSIC), y las empresas Facsa, Iproma, Arvia Technology y Atlantis Consulting Cyprus, han puesto en marcha el proyecto Life Amia con una primera reunión el pasado 17 de octubre. Se trata de un proyecto de demostración que tiene como objetivo reutilizar las aguas residuales en el riego agrícola y recarga de acuíferos para proteger el medio ambiente acuático contra la contaminación causada por agentes patógenos y micropolutivos no eliminados por las plantas convencionales de tratamiento de aguas residuales (PTAR), en requerimientos de energía reducidos.

El proyecto Amia validará un nuevo proceso que prevé combinar un sistema compacto aerobio-anaerobio con un tratamiento con microalgas y la aplicación de técnicas de oxidación avanzada. Mecanismos que mejorarán la calidad final del agua depurada y facilitarán, por un lado, su reutilización en agricultura y, por otra, el uso de los lodos y microalgas resultantes del proceso como fertilizantes. Por tanto, se aplicará:

  • Tratamiento anaeróbico que produce biogás y consume menos energía.
  • Tratamiento de microalgas con bajos requerimientos de energía.
  • Tecnología de adsorción y electroxidación suministrada por energía renovable.

Este novedoso proyecto persigue dar respuesta a problemas ambientales vinculados a la baja tasa actual de reutilización de las aguas residuales por parte de las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) en Europa, además de reducir el consumo energético del tratamiento. Y es que, aunque cada año se tratan en Europa más de 40.000 millones de metros cúbicos de aguas residuales, únicamente se reutiliza un 2%. Además, el estrés hídrico afecta en la actualidad a 130 millones de habitantes de la UE (un 30%), la mayor parte ubicados en el Sur del continente y, según las previsiones, en el año 2050 la demanda de agua crecerá un 55% en comparación con los niveles de 2015. Ello implicará una mayor necesidad de recursos hídricos -tanto para usos agrícolas como urbanos-, así como un incremento de la capacidad de tratamiento.

En ese sentido, Life Amia tiene como objetivo facilitar la regeneración de estas aguas con calidad suficiente como para que puedan emplearse de nuevo y, al mismo tiempo, reducir el consumo energético de las EDAR, minimizando para minimizar las emisiones de efecto invernadero. La planta demostrativa se instalará en la EDAR de Alhama, en Murcia y, durante la investigación, cada día se tratarán 12 metros cúbicos de agua residual.

 
El proyecto Life Amia, que tiene una duración de 40 meses y cuenta con un presupuesto de casi 2 millones de euros, forma parte del programa europeo Life, un instrumento financiero de la Unión Europea dedicado a la cofinanciación de proyectos a favor del medio ambiente.
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