9 de septiembre, 2019 Novedades Industria Agua comentarios Bookmark and Share
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El Departamento de Innovación de Sorigué ha iniciado una investigación, proyecto ResActiv, que busca desarrollar una tecnología que transforme los residuos neumáticos fuera de uso y el material bioestabilizado, residuo hasta ahora no estudiado con nuevas tecnologías, en un nuevo filtro de carbón activado. Este nuevo producto sería capaz de adsorber malos olores, metales pesados, materia orgánica y contaminantes emergentes en el tratamiento de aguas y derivados.

El proyecto ResActiv busca, por un lado, producir un producto de alto valor añadido para el sector de la gestión de aguas enmarcado en la economía circular. Por otro lado, apuesta por reducir la cantidad de residuos que acaban en el vertedero, dando una salida a residuos que hasta la fecha no se han podido valorar material ni energéticamente.

El proyecto se estructura en tres fases:

  • La primera es la investigación, donde se determinan las condiciones óptimas, tanto de proceso como de materia prima para la producción de carbón activado.
  • La segunda fase es la comprobación de resultados, donde se establece el potencial del carbón activo producido para el tratamiento de agua y gases. Para ello se realizará una prueba piloto en una de las EDARs gestionadas por Sorigué.
  • En la tercera fase se escala el piloto de proceso de producción de carbón activo y se valora la viabilidad de su producción a escala industrial.

Las tres aplicaciones para el tratamiento de aguas que se estudian en el proyecto ResActiv son: potabilización, desodorización en EDAR y en la etapa de afinamiento en tratamiento terciario para fomentar la reutilización del agua.

El proyecto ResActiv está desarrollado totalmente por Sorigué. En su primera fase, el grupo contará con el apoyo del Instituto Carnot MICA (Francia), cuya especialidad es el estudio del carbón activado. La investigación cuenta con el apoyo de las Ayudas Núcleos de I+D para proyectos de economía circular que concede la agencia ACCIÓ de la Generalitat de Catalunya y está financiada por la Agencia de Residuos de Catalunya (ARC).

 

Carbón activo y neumáticos usados

El carbón activado es un producto de alto valor añadido que, según el tipo y sus propiedades, puede tener un alto valor económico. De todas las aplicaciones que tiene, su uso en el tratamiento de aguas sigue siendo la más frecuente. Sólo en 2015, se estima que se utilizaron 40.000 toneladas en Estados Unidos y 60.000 en Europa en este ámbito.

En España se ponen en uso unos 25 millones de neumáticos al año (296.000 toneladas aproximadamente), de las cuales unas 40.000 son en Cataluña. Una vez este material se pone en desuso es gestionado a través de dos sistemas integrados: Signus Ecovalor y Tratamiento de Neumáticos Usados (TNU). Ambas entidades se encargan de gestionar todos los residuos neumáticos fuera de uso, y realizan su valoración material y energética. Pero dado el bajo volumen de mercado nacional para el granulado de neumático, principal tipo de producto extraído, la oferta sobrepasa ampliamente la demanda. No existen datos oficiales sobre la cantidad de granulado almacenado esperando encontrar una salida en el mercado.

Respecto al material bioestabilizado, este residuo no tiene actualmente ninguna salida de mercado en Cataluña. Se estima que en 2017 se produjeron 288.500 toneladas de residuo bioestabilizado que acabaron en vertederos.

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