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Un sistema de recirculación de agua marina instalado y gestionado por Facsa ha permitido a la playa de Sant Elm del municipio de Andratx, en Mallorca, completar su primera temporada estival sin los episodios de proliferación de microalgas que se repetían durante los meses de verano.
Con la temporada estival ya finalizada, la playa de Sant Elm, en el municipio de Andratx, hace balance de un verano diferente: por primera vez en más de quince años, sus aguas no han registrado los episodios de proliferación de microalgas que habitualmente las teñían de verde. Un cambio que ha sido posible gracias al sistema de recirculación de agua marina instalado y gestionado por Facsa para el Ayuntamiento de Andratx.
Tras su instalación y puesta en marcha inicial en septiembre de 2025, el sistema ha afrontado este año su primer verano completo de funcionamiento, con resultados positivos incluso durante los periodos de temperaturas más altas.
La solución consiste en favorecer el movimiento del agua del mar para dificultar que se proliferen las microalgas. Para ello, Facsa ha instalado tres equipos de bombeo en puntos estratégicos de la playa que captan agua a menor temperatura y la impulsan hacia las zonas próximas a la orilla, donde tiende a calentarse más. Esta circulación permite reducir la temperatura del agua y generar un ligero movimiento que dificulta la aparición de estos microorganismos.
Aunque buena parte de la instalación permanece oculta bajo el mar, su funcionamiento requiere un seguimiento constante. El sistema incorpora tecnología de telecontrol que permite supervisar los equipos a distancia, detectar anomalías y actuar de forma remota. A ello se suman las inspecciones periódicas del equipo técnico de Facsa, las revisiones submarinas mensuales y las tareas de limpieza del fondo marino.
La puesta en funcionamiento del sistema no ha estado exenta de dificultades. En noviembre de 2025, un fuerte temporal marítimo dañó gran parte de las tuberías submarinas, lo que obligó a Facsa, en colaboración con un equipo especializado de buceadores, a reponer prácticamente todo el sistema hidráulico y reforzar los anclajes para aumentar su resistencia frente a futuros temporales. Gracias a estos trabajos, la instalación pudo ponerse nuevamente en marcha en mayo de 2026, dando comienzo a una temporada que ha concluido sin los episodios de proliferación de microalgas habituales en años anteriores.
Con la llegada del otoño, está previsto retirar los equipos de bombeo, sus estructuras de protección y el cableado sumergido para realizar las tareas de mantenimiento preventivo y preparar la instalación para el próximo verano.
El caso de Sant Elm demuestra cómo la combinación de ingeniería hidráulica, tecnología y mantenimiento especializado de Facsa puede ofrecer soluciones eficaces a situaciones que afectan al uso y disfrute de las playas, contribuyendo a mejorar la experiencia del vecindario y visitantes durante los meses de verano.