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Una gestión óptima de las grasas y los aceites en cocinas profesionales y establecimientos alimentarios contribuye a proteger las redes de saneamiento, evitar obstrucciones y malos olores y mejorar el tratamiento posterior de las aguas residuales, según ACO.
Tanto en cocinas profesionales, restaurantes, hoteles, comedores e industrias alimentarias se generan a diario aguas residuales que contienen grasas y aceites de origen animal y vegetal, además de detergentes, jabones y sólidos. Sin un tratamiento previo, estos residuos pueden acumularse en las tuberías y favorecer la aparición de obstrucciones y malos olores, además de dificultar el posterior tratamiento de las aguas residuales.
Por ese motivo la separación de grasas constituye, cada vez más, un aspecto fundamental dentro de la gestión del agua. Los separadores de grasas actúan como equipos de pretratamiento, reteniendo estos contaminantes antes de que las aguas sean vertidas al alcantarillado o pasen a otras etapas de depuración.
ACO dispone de ACO Grease Capture 2.0, una gama pensada para la separación de grasas, con equipos de configuración aérea. Su diseño compacto lo hace especialmente adecuado para cocinas de pequeñas
dimensiones, donde el espacio disponible o la ausencia de un cuarto técnico dificultan la instalación de separadores de grasas convencionales.
Además, en proyectos de mayor envergadura, como hoteles, hospitales, centros comerciales o cocinas industriales, donde los separadores de grasas suelen estar situados en salas técnicas alejadas de las zonas de preparación de alimentos, el ACO Grease Capture 2.0 puede instalarse junto a la cocina para llevar a cabo un primer tratamiento previo de las aguas residuales. De este modo, contribuye a proteger la red de tuberías, reduciendo el riesgo de acumulación y solidificación de grasas a lo largo del recorrido hasta el separador principal.
Este equipo, fabricado en acero inoxidable para garantizar su durabilidad y resistencia, ha sido diseñado para ofrecer una alta eficiencia en la eliminación de grasas y aceites mediante un sistema de separación de dos cámaras y una zona de coalescencia. La elevada eficiencia en la separación entre agua y grasa permite, además, obtener una grasa con un mayor grado de pureza, lo que facilita su valorización y reutilización en procesos como la producción de biodiésel, entre otras aplicaciones.
El sistema está disponible en cuatro tamaños, con capacidades para caudales que oscilan entre 0,5 y 2,2 litros por segundo, lo que permite elegir la solución que mejor se adapte a las diferentes necesidades de las instalaciones. Además, se adapta a espacios reducidos y con limitaciones de espacio, gracias a su diseño compacto.
Otra de las ventajas del sistema es su sencillez de mantenimiento. La eliminación de las grasas acumuladas se puede llevar a cabo de forma rápida y sencilla, lo que reduce la necesidad de recurrir con frecuencia a servicios externos y contribuye a una gestión más eficiente de los costes operativos de la instalación.
Un ejemplo de aplicación de este tipo de soluciones se encuentra en el 100 Montaditos de Setúbal, en Portugal. En el sector de la restauración, las áreas destinadas a la preparación y manipulación de alimentos requieren sistemas de drenaje y tratamiento de aguas adaptados a las exigencias de higiene, seguridad y funcionamiento propias de una instalación sanitaria.
Un separador de grasas eficiente puede ayudar a evitar desde tuberías obstruidas por grasa que lleguen a producir malos olores hasta plagas de insectos y roedores, como cucarachas o moscas de la fruta. Por ese motivo, para las instalaciones de la cocina del 100 Montaditos, se optó por instalar un separador de grasas
ACO Grease Capture. Este equipo permite separar las grasas y aceites presentes en las aguas residuales
generadas durante la actividad de cocina antes de su llegada a la red de saneamiento, asegurando así el cuidado de las infraestructuras de la cocina y, por consiguiente, la operatividad que un restaurante con tanta rotación de consumidores precisa.
Este proyecto forma parte de la propuesta de ACO para la gestión integral del agua, que incluye soluciones para su recogida, drenaje, tratamiento y evacuación en sectores como la hostelería, la restauración, la industria alimentaria y el ámbito sanitario.