Empresas Premium
Canal de Isabel II cuenta ya con 43 instalaciones fotovoltaicas y una potencia solar cercana a los 21 megavatios. Nueve instalaciones han entrado en servicio durante 2025 y 2026, aportando cerca de 4 MW de potencia adicional. El objetivo es convertirse en la primera compañía europea del sector capaz de generar una cantidad de electricidad igual o superior a la que consume para el año 2030
Canal de Isabel II avanza en el desarrollo de su Plan Solar, uno de los proyectos más ambiciosos de su estrategia de transición energética. Desde la puesta en marcha de su primera instalación fotovoltaica en 2021, la compañía ha experimentado un notable crecimiento de su capacidad de generación renovable y dispone actualmente de 43 plantas fotovoltaicas que suman una potencia cercana a los 21 megavatios. Esta capacidad seguirá creciendo de forma significativa durante los próximos años gracias a las nuevas actuaciones previstas.
El Plan Solar forma parte de las iniciativas impulsadas por Canal para incrementar la producción de energía renovable, reducir la dependencia de la red eléctrica y disminuir sus emisiones. A través de distintas fuentes de producción eléctrica sinérgicas con su actividad, Canal aspira a convertirse en la primera compañía europea del sector del agua capaz de generar una cantidad de energía eléctrica igual o superior a la que consume, un objetivo estratégico previsto para el año 2030.
En el marco de este programa, a lo largo de 2025 y del primer semestre de 2026 se ha culminado la ejecución de nueve instalaciones fotovoltaicas. Entre las plantas incorporadas durante este año destacan las del depósito-elevadora de Soto del Real, el depósito de Miraflores y la EDAR de La Reguera. Estas instalaciones, junto con el resto de las culminadas en ese periodo, suman una potencia instalada cercana a los 4 MW. Canal de Isabel II pretende que en el año 2027, una vez finalizado el Plan Solar, estén en servicio aproximadamente 63 instalaciones, alcanzando una potencia total cercana a los 43 MW, habiendo supuesto una inversión superior a los 50 millones de euros, financiada parcialmente mediante fondos europeos REACT-EU y FEDER.
La mayor parte de la energía generada por estas plantas se consume directamente en los propios centros donde se produce, reduciendo la demanda de electricidad procedente de la red. En determinados emplazamientos, además, se generan excedentes que se vierten al sistema eléctrico, favoreciendo una mayor participación de las energías renovables en el mix energético. Asimismo, parte de las nuevas instalaciones se están integrando con tecnologías de generación ya existentes en Canal, como la hidráulica, la minihidráulica o los sistemas asociados al aprovechamiento energético del biogás, optimizando la gestión de la energía y el uso de los recursos disponibles.
Estas actuaciones orientadas hacia la neutralidad energética se enmarcan en la línea 4 del Plan Estratégico 2025-2030 de Canal de Isabel II, enfocada a la transición energética. La empresa pública busca alcanzar un equilibrio entre la energía que consume y la que genera a través de sus propios sistemas y procesos. Para ello, está aplicando tecnologías de vanguardia encaminadas a mejorar la eficiencia operativa en su actividad. Esta estrategia no solo busca reducir la huella de carbono de la compañía, sino también promover una mayor sostenibilidad en todas sus operaciones.
La neutralidad energética constituye, además, un elemento clave para reforzar la autonomía y resiliencia de las infraestructuras hidráulicas que gestiona Canal. Al incrementar progresivamente su capacidad de generación propia y optimizar el aprovechamiento energético de los procesos asociados al ciclo integral del agua, la compañía avanza hacia un modelo más eficiente, menos expuesto a la volatilidad de los mercados energéticos y mejor preparado para afrontar los retos derivados del crecimiento de la demanda y la adaptación al cambio climático.