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El proyecto HydroPulse, financiado por Horizon Europe, acelerará la transición hacia sistemas hidroeléctricos sostenibles, inteligentes y ambientalmente responsables en España, Suiza, Rumanía y Madeira (Portugal). Se establecerán dos casos de estudio en la provincia de Granada para mejorar la eficiencia de plantas hidroeléctricas en contextos de escasez hídrica y alta demanda energética mediante la monitorización y el desarrollo de herramientas digitales de gestión.
La energía hidroeléctrica representa actualmente la mayor fuente de electricidad renovable de Europa y sigue siendo esencial para lograr los objetivos de neutralidad climática del continente. Sin embargo, regiones como Andalucía se enfrentan a diversos retos para producirla, como la existencia de periodos de sequía prolongada agravados por el cambio climático, la sobreexplotación de recursos hídricos procedentes de acuíferos o ríos, o la creciente demanda de energía. Para hacerles frente, nace HydroPulse, una nueva iniciativa del programa Horizon Europe que impulsará la generación de energía hidroeléctrica sostenible en distintas regiones europeas, entre ellas Granada.
HydroPulse, que arrancó recientemente en Atenas (Grecia), desarrollará y demostrará soluciones hidroeléctricas pioneras capaces de suministrar energía renovable al mismo tiempo que salvaguardan los ecosistemas fluviales, fortalecen la resiliencia climática y crean valor a largo plazo para las comunidades. Las soluciones desarrolladas se pondrán a prueba en dos casos de estudio en Granada, además de otros tres casos en Suiza, Rumanía y Madeira (Portugal), y comprenden la creación de un nuevo marco para sistemas hidroeléctricos resilientes al clima que integra tecnologías digitales avanzadas, la restauración de ecosistemas, el monitoreo ambiental y la creación de modelos de gobernanza inclusivos.
Los casos de estudio granadinos se situarán en la planta hidroeléctrica del río Monachil, La Vega, gestionada por Cuerva, y en una planta hidroeléctrica del embalse de Canales, cuya agua distribuida para abastecimiento gestiona Emasagra. Ambos casos abordarán cómo aprovechar los recursos hidroeléctricos y explorarán su impacto en la estrategia de descarbonización, con desafíos similares compartidos: el estrés hídrico causado por sequías severas, la degradación ambiental y una alta demanda de agua y energía. No obstante, ofrecen características complementarias.
José Manuel Nieto, project manager e investigador en Cetaqua, centro involucrado en los dos casos de estudio granadinos, explica por qué el proyecto HydroPulse tendrá un impacto directo en la región: “Gracias a soluciones como la monitorización en tiempo real de la salud de los ecosistemas y la dinámica de los ríos o el uso de inteligencia artificial y análisis predictivo avanzado, podremos mejorar la gestión de los desembalses para producción de energía hidroeléctrica. De esta forma, el agua podrá aprovecharse para mantener caudales ecológicos, a la vez que se impulsará la resiliencia hídrica del territorio mediante actividades de recarga gestionada de acuíferos”.
HydroPulse reúne a 16 organizaciones de 9 países, combinando experiencia en ingeniería, hidrología, ecología, inteligencia artificial, ciencias ambientales, tecnologías digitales, políticas y participación de las partes interesadas. El proyecto refleja un reconocimiento creciente de que alcanzar la neutralidad climática requiere soluciones integradas capaces de abordar desafíos ambientales, económicos y sociales interconectados Así, el enfoque interdisciplinario del consorcio transformará ríos, embalses y activos hidroeléctricos en laboratorios vivientes donde se pueden probar, refinar y escalar soluciones innovadoras para una adopción europea más amplia.