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El 38º Congreso DAQUAS, que se celebra en Madrid, ha juntado en una mesa redonda del segundo día de celebración, a representantes de los partídos políticos PP y PSOE, además de la Agencia Vasca del Agua, para debatir sobre la agenda nacional del agua urbana y sus prioridades. La principal conclusión de la misma es que ambos partidos apelan al consenso para situar el agua urbana fuera del enfrentamiento político.
Los representantes políticos coincidieron en la necesidad de abordar la gestión del agua como una cuestión estratégica de país, que exige consensos estables. “El agua exige consenso, planificación y una visión de Estado. Para garantizar infraestructuras modernas y servicios de calidad, debemos hablar con rigor de inversión y recuperación de costes vía tarifa, siempre desde la transparencia y la protección de los consumidores vulnerables. España necesita avanzar hacia un pacto nacional del agua que dé estabilidad y seguridad jurídica al sector”, señaló Joaquin Melgarejo, diputado popular y portavoz de medioambiente en la Comisión de Transición Ecológica.
Por su parte, la diputada socialista y portavoz de medioambiente de su grupo, Nieves Ramírez apuntaba que “todos compartimos que el agua es el reto que tenemos como país. Hay muchos más puntos de encuentro que de desencuentro. Hay que aparcar la guerra del agua y ponernos a trabajar. Podemos coincidir en muchas cuestiones si ponemos el foco en el gran consenso que debe existir en torno a un recurso esencial para la ciudadanía, la sostenibilidad y el desarrollo del país. El agua debe abordarse desde el acuerdo, la responsabilidad institucional y la voluntad de construir soluciones compartidas”.
Estos mensajes se produjeron durante la sesión ´La agenda política nacional del agua urbana: visión y prioridades”, en la que también participó Asier López, director general de la Agencia Vasca del Agua, quien destacó que “tenemos que quitarle las siglas al agua y trabajar desde los intereses compartidos. Da gusto ver que hay entendimiento entre los dos grandes partidos. Además, debe haber colaboración técnica para asesorar a la parte política, porque los técnicos estamos de acuerdo en el 95% de las medidas. Los retos hídricos no entienden de fronteras políticas, sino de planificación, cooperación y responsabilidad colectiva. Solo desde una mirada común podremos garantizar una gestión más eficiente, sostenible y adaptada a las necesidades reales del territorio”.
Durante el debate, los ponentes subrayaron que el agua urbana requiere una respuesta coordinada entre administraciones, operadores y empresas, capaz de trascender los ciclos políticos y de convertir la planificación hídrica en una prioridad compartida. La mesa puso de manifiesto también que el agua urbana atraviesa un momento especialmente relevante, marcado por la adaptación a la nueva normativa europea, la necesidad de inversión en infraestructuras y la creciente presión del cambio climático sobre los recursos hídricos. En este contexto, los representantes políticos coincidieron en que la planificación del agua no puede depender de respuestas coyunturales, sino de acuerdos sostenidos en el tiempo, con una mirada técnica, institucional y social que permita garantizar la calidad, la seguridad y la sostenibilidad del servicio.
La segunda jornada del cngreso DAQUAS dio continuidad a una primera tarde de trabajo en la que se abordaron algunos de los grandes vectores de transformación del sector, como la entrada de la inteligencia artificial (IA), con ponentes de la Universitat Politècnica de València; Veolia; o Emasesa, que coincidieron en que la IA ya está modificando la forma de gestionar infraestructuras y servicios, especialmente al permitir pasar de modelos reactivos a modelos más predictivos, planificados y eficientes.
De forma paralela, el Congreso DAQUAS puso el foco en la necesidad de ´hacer visible lo invisible´ en el ciclo urbano del agua, en un diálogo moderado por Janire Bijueska, responsable del Gabinete de Presidencia del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia. Durante el debate, se subrayó que el sector del agua urbana goza de una alta valoración en momentos de crisis, pero todavía tiene el reto de transformar la preocupación ciudadana por el agua en acción, corresponsabilidad y comprensión del valor real del servicio.
El programa técnico se completó con sesiones centradas en algunos de los principales desafíos que afronta el ciclo urbano del agua. Entre ellas, el evento abordó la gestión energética del sector, analizando el potencial de las energías renovables, el autoconsumo industrial y herramientas como los acuerdos de compra de energía para avanzar en la descarbonización y garantizar una mayor estabilidad de los costes energéticos. Asimismo, otro de los debates se centró en la gestión y valorización de los lodos de depuración, donde se subrayó la necesidad de impulsar soluciones de economía circular que permitan aprovechar la materia orgánica preservando al mismo tiempo la calidad y conservación de los suelos.