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Madrid ha acogido el arranque del 38º Congreso DAQUAS, una de las grandes citas sectoriales del año para el agua urbana en España. El encuentro ha abierto sus puestas el 3 de junio con una jornada inaugural marcada por la voluntad de convertir el debate técnico en una agenda compartida entre administraciones, operadores, empresas y expertos. La nueva regulación europea, la adaptación al cambio climático, la inversión en infraestructuras, la calidad del agua y la transformación tecnológica marcaron el inicio de un congreso llamado a tomar el pulso a los principales desafíos del ciclo urbano del agua.
La apertura institucional ha contado con la participación de Jesús Maza, presidente de DAQUAS; Hugo Morán, secretario de Estado de Medio Ambiente; Carlos Novillo, consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid y presidente de Canal de Isabel II; y Mariano González, CEO de Canal de Isabel II. Todos ellos, junto a la directora general del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), Dolores Pascual, inauguraron también el Salón Tecnológico del Agua, concebido como espacio de encuentro para mostrar soluciones, innovación y conocimiento aplicado al sector.
Desde el inicio, el congreso pone el foco en una idea central: el agua urbana ya no puede analizarse únicamente desde la prestación diaria del servicio, sino como una pieza estratégica para la sostenibilidad, la salud pública, la cohesión territorial y la resiliencia de las ciudades. En un contexto de nuevas exigencias normativas, episodios climáticos extremos y creciente presión sobre las infraestructuras, las intervenciones inaugurales subrayaron la necesidad de anticipación, colaboración institucional y capacidad inversora.
En este marco, Jesús Maza, presidente de DAQUAS, puso en valor el papel de la asociación como espacio de conocimiento y encuentro para el sector, y señaló que “el agua ha salido de la trastienda y hoy se sitúa como una cuestión de seguridad nacional, competitividad y salud pública. Es decir, el agua urbana ya no puede entenderse solo como un servicio técnico, sino como un elemento estratégico para el país, las ciudades y la calidad de vida de las personas”. Asimismo, defendió que el sector debía abrirse a otros agentes, incorporar a ayuntamientos y municipios, poner al ciudadano en el centro y trabajar para atraer talento: “Tenemos que hacer que las nuevas generaciones quieran jugar en nuestra liga”.
La dimensión territorial e institucional de la cita quedó reforzada con la intervención de Carlos Novillo, consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid y presidente de Canal de Isabel II, quien incidió en la importancia de Madrid como sede del Congreso y en el papel de las administraciones autonómicas en la gestión eficiente y sostenible del recurso. Uno de los mensajes centrales de su intervención fue la preocupación por la escasez hídrica y la necesidad de situarse a la vanguardia de la gestión. Novillo defendió que “el Canal de Isabel II trabaja para hacer posible que nunca falte este elemento esencial y vital, con una idea clara: renovarse o morir”. El consejero insistió en que la gestión del ciclo integral del agua es una prioridad. En este sentido, destacó el plan estratégico de Canal de Isabel II hasta 2030, dotado con más de 2.000 millones de euros, y señaló como retos relevantes de ese plan “la renovación de toda la red de saneamiento y la modernización de las tres grandes depuradoras de Madrid, ámbitos en los que hay que seguir trabajando”.
La apertura fue clausurada por Hugo Morán, secretario de Estado de Medio Ambiente del Miteco. Morán enmarcó los debates del congreso en el nuevo escenario de política hídrica y regulación ambiental, y subrayó que “el aprovechamiento de los recursos generados en el ciclo del agua es una oportunidad estratégica, y España tiene potencial para liderar esta transformación”. Reivindicó, además, el papel del sector como parte activa, e incluso “agitadora”, en la puesta en marcha de la nueva directiva, y defendió la necesidad de unión institucional: “Los retos del agua urbana no pueden abordarse desde una sola administración o desde un solo actor, sino mediante la colaboración entre el Gobierno, las comunidades autónomas, los operadores y el sector empresarial. La cooperación institucional es una condición imprescindible para avanzar en sostenibilidad, eficiencia, digitalización y seguridad hídrica”.
Antes de la apertura institucional, el Congreso celebró la recepción de participantes, la rueda de prensa a medios y la inauguración del Salón Tecnológico del Agua. Con este arranque, el Congreso DAQUAS abre tres jornadas de trabajo en las que el sector abordará una agenda especialmente exigente: cumplir con una regulación cada vez más ambiciosa, garantizar la calidad y continuidad del servicio, acelerar la digitalización, reforzar la resiliencia climática y explicar mejor a la ciudadanía el valor real del agua urbana.