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Aigües de Barcelona, del grupo Veolia, y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) han presentado conjuntamente el proyecto Repipe durante el Water Innovation Day del Catalan Water Partnership (CWP), celebrado en Barcelona. Esta herramienta representa un avance significativo en la planificación estratégica de las infraestructuras hídricas y refuerza la apuesta de Aigües de Barcelona por la innovación aplicada a la gestión del ciclo integral del agua.
Repipe es un proyecto liderado por Aigües de Barcelona y desarrollado en colaboración con AMB, el Barcelona Supercomputing Center (BSC) y Cetaqua. Su objetivo es predecir, a través de técnicas avanzadas de machine learning, la probabilidad de avería en los más de 130.000 tramos (4.800 kilómetros) de tuberías de la red de distribución de agua potable. El modelo combina datos técnicos y geoespaciales con algoritmos sofisticados para generar predicciones a corto plazo que permiten establecer prioridades de intervención y mantenimiento de forma más eficiente y objetiva.
Este enfoque predictivo no solo optimiza los recursos que hay que destinar al mantenimiento de la red, sino que también constituye la base para desarrollar modelos estadísticos para estimar el comportamiento de la infraestructura a largo plazo, facilitando una planificación estratégica más precisa.
Jaume Cardús, responsable de Planificación de Aigües de Barcelona, y Ferran Baqué, ingeniero del Servicio de Abastecimiento de Agua del AMB, han destacado durante la presentación la importancia de esta colaboración público-privada para garantizar la sostenibilidad y resiliencia del servicio de agua ante los retos actuales y futuros. Repipe es un ejemplo de cómo la alianza entre operadores, administraciones públicas y centros tecnológicos puede generar soluciones de alto valor técnico que responden a los retos reales del ámbito del agua.
En el contexto actual de emergencia climática y estrés hídrico, disponer de soluciones que permitan mantener y mejorar los altos niveles de rendimiento de la red metropolitana de distribución de agua potable, que ya ha llegado al 86%, es una prioridad ineludible. Repipe se enmarca en esta necesidad de mantener la excelencia hidráulica y reducir las pérdidas de agua, y contribuye así a la sostenibilidad y a la resiliencia del ciclo integral del agua. El proyecto es una muestra más del modelo de innovación de Aigües de Barcelona: garantizar que los proyectos y las tecnologías implementadas tengan, en última instancia, un impacto positivo en las personas y la sociedad.