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Las nuevas normativa, los efectos del cambio climático y las crecientes necesidades de inversión obligan a las ciudades a acelerar la modernización de sus infraestructuras hídricas. Del 4 al 7 de mayo de 2026, más de 3.000 expositores presentarán en IFAT las tecnologías y estrategias para garantizar servicios resilientes y sostenibles, entre ellas las soluciones clave para que los municipios afronten los retos del agua urbana y el saneamiento.
Las ciudades y municipios europeos afrontan una presión creciente en la gestión del agua potable y las aguas residuales. El endurecimiento regulatorio, los impactos climáticos y la necesidad de fuertes inversiones chocan con recursos limitados. En este contexto, IFAT Munich 2026 se perfila como el gran escaparate internacional de soluciones técnicas, regulatorias y organizativas para asegurar el futuro del ciclo urbano del agua.
Del 4 al 7 de mayo de 2026, más de 3.000 expositores procedentes de más de 60 países participarán en la principal feria mundial de tecnologías ambientales. Como es tradición, uno de los ejes centrales será la gestión del agua, con especial atención a los desafíos municipales: garantizar el suministro de agua potable, optimizar la depuración, cumplir las nuevas exigencias legales y adaptar las infraestructuras al cambio climático.
El debate sobre las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) ha pasado del ámbito técnico al debate público. Las administraciones locales deberán cumplir por primera vez valores límite vinculantes de PFAS en agua potable, lo que implica inversiones en monitorización, análisis y tecnologías avanzadas de tratamiento. Además, la elevada movilidad de estos compuestos -conocidos como ´químicos eternos´- incrementa el riesgo para los recursos hídricos, obligando a reforzar actuaciones de descontaminación. IFAT 2026 abordará esta cuestión con sesiones específicas centradas en soluciones técnicas y viabilidad económica, así como en tecnologías como la adsorción con carbón activado para su eliminación y destrucción.
La revisión de la Directiva de Aguas Residuales Urbanas (TARU en España), aprobada a finales de 2024, redefine el marco europeo de la depuración. La nueva normativa exigirá la incorporación de una cuarta etapa de tratamiento en cientos de estaciones depuradoras en Alemania antes de 2045, con el objetivo de eliminar microcontaminantes. Asimismo, la directiva establece el objetivo de neutralidad energética en el tratamiento de aguas residuales. Esta doble exigencia técnica y económica sitúa a los municipios ante un importante reto financiero y operativo, que será objeto de análisis en distintos foros técnicos durante la feria.
A partir de 2029, los operadores de EDAR en Alemania estarán obligados a recuperar el fósforo del lodo cuando su contenido supere el 2% en materia seca. Aunque el marco normativo está definido, muchas entidades locales afrontan dudas sobre la viabilidad económica y la planificación a largo plazo de estas soluciones. En IFAT se pondrá el foco en la necesidad de integrar la recuperación de fósforo desde fases tempranas en la planificación de la gestión de lodos, fomentando la cooperación entre administraciones, operadores y sector tecnológico.
El contexto geopolítico y las nuevas amenazas -incluidas las ciberamenazas- han incrementado la relevancia de la protección de infraestructuras críticas. El abastecimiento de agua y el saneamiento se encuentran directamente afectados por los nuevos marcos legislativos europeos en materia de seguridad. Durante IFAT se celebrará una jornada específica dedicada a la resiliencia municipal, en la que se abordarán estrategias integrales que combinen seguridad física, digital y organizativa para reforzar la protección de los sistemas hídricos.
El cambio climático, con episodios de lluvias intensas, sequías prolongadas y olas de calor, exige replantear la planificación urbana. El concepto de ´ciudad sensible al agua´ apuesta por soluciones que reduzcan el riesgo de inundaciones, protejan las zonas verdes y mitiguen el estrés térmico. La feria mostrará ejemplos prácticos y proyectos piloto que demuestran la eficacia de estas estrategias, subrayando la necesidad de extender su implementación para crear entornos urbanos más habitables y resilientes.
El calor contenido en las aguas residuales puede cubrir entre un 5% y un 10% de la demanda de calefacción de edificios en Alemania. Este potencial resulta especialmente atractivo para redes de calefacción urbana, en un contexto en el que la legislación exige su progresiva descarbonización hasta 2045. La recuperación de energía puede realizarse mediante intercambiadores de calor instalados en colectores o en el efluente de las depuradoras, opciones que presentan ventajas y limitaciones técnicas que serán analizadas en detalle durante el evento.
Con un enfoque claramente orientado a la acción municipal, IFAT Munich 2026 se consolida como un punto de encuentro estratégico para responsables públicos, operadores y empresas tecnológicas que buscan respuestas concretas ante los desafíos normativos, ambientales y energéticos del ciclo integral del agua.