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Aunque el amianto dejó de utilizarse hace más de dos décadas, su presencia continúa siendo una realidad en numerosas infraestructuras hidráulicas de España. La Región de Murcia no es una excepción: parte de sus redes de abastecimiento todavía conservan tuberías de fibrocemento instaladas durante el pasado siglo, lo que obliga a las administraciones a desarrollar planes de renovación progresiva.
La sustitución de estas conducciones no solo responde a una cuestión de modernización, sino también a la necesidad de cumplir la normativa vigente y minimizar cualquier riesgo asociado al deterioro de este material. Conocer el origen de estas instalaciones y el estado actual de la red permite entender la dimensión del desafío al que se enfrentan los municipios murcianos.
Durante buena parte del siglo XX, el fibrocemento fue uno de los materiales más utilizados para construir redes de abastecimiento de agua potable y saneamiento. En aquella época se consideraba una solución eficiente para responder al crecimiento urbano y a la expansión de las infraestructuras municipales.
Su popularidad se debía principalmente a varias ventajas técnicas:
Sin embargo, con el paso de los años comenzaron a conocerse los efectos nocivos del amianto para la salud. Las fibras microscópicas que contiene este mineral pueden permanecer en suspensión y, cuando son inhaladas, alojarse en los pulmones y otros tejidos, provocando enfermedades graves que, en muchos casos, tardan décadas en manifestarse.
Estas evidencias científicas llevaron finalmente a la prohibición de su utilización en España en el año 2002.
La respuesta es sí. Al igual que sucede en muchas otras comunidades autónomas, la Región de Murcia todavía conserva parte de su red de abastecimiento construida con fibrocemento.
La eliminación de estas infraestructuras se está realizando de forma gradual mediante proyectos municipales y licitaciones públicas, ya que renovar miles de metros de tuberías supone una inversión muy elevada y requiere una planificación técnica compleja.
Los trabajos de retirada de amianto en Murcia avanzan de forma progresiva, aunque el proceso resulta lento debido a la extensión de las redes y a la necesidad de mantener operativo el suministro de agua durante las obras.
La situación murciana forma parte de un problema de alcance nacional.
Actualmente se estima que en España permanecen entre 40.000 y 80.400 kilómetros de tuberías de fibrocemento dentro de las redes de abastecimiento de agua potable.
Aunque la renovación avanza cada año, todavía existe un volumen importante de infraestructuras pendientes de sustituir.
Estado aproximado de las redes. Según datos de 2023:
Determinar cuántos kilómetros de tuberías con amianto quedan en cada municipio no siempre es sencillo. Las redes de abastecimiento se han construido durante décadas y muchas veces la información disponible no está completamente actualizada. Además, cada ayuntamiento ejecuta sus propios planes de renovación conforme dispone de presupuesto.
La renovación de las redes responde a varios objetivos fundamentales.
España prohibió definitivamente la fabricación, comercialización e instalación de productos con amianto el 15 de diciembre de 2002, tras la modificación del anexo I del Real Decreto 1406/1989, mediante la Orden Ministerial de 7 de diciembre de 2001.
Antes de esa prohibición ya se habían restringido algunas variedades especialmente peligrosas:
Como consecuencia, cualquier edificio o infraestructura construida antes de 2002 puede contener elementos fabricados con amianto, especialmente en bajantes, depósitos, cubiertas y antiguas conducciones de agua.
Actualmente, los trabajos con riesgo de exposición al amianto están regulados por el Real Decreto 396/2006, que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud para este tipo de intervenciones.
La normativa también exige realizar mediciones ambientales que permitan evaluar la exposición de los trabajadores durante jornadas representativas de ocho horas.
La retirada de materiales que contienen amianto únicamente puede ser realizada por empresas autorizadas que cumplan una serie de obligaciones legales.
Entre los principales requisitos destacan:
La sustitución de las antiguas tuberías de fibrocemento constituye uno de los principales retos para las administraciones responsables del abastecimiento de agua en Murcia.
La inversión necesaria es elevada y la renovación debe ejecutarse sin interrumpir el suministro, lo que obliga a planificar cuidadosamente cada actuación. No obstante, las licitaciones públicas y la financiación destinada a modernizar las infraestructuras están acelerando el proceso.
Aunque todavía queda un largo recorrido, la tendencia apunta hacia una eliminación progresiva del amianto de las redes hidráulicas de la región. Este avance permitirá disponer de infraestructuras más seguras, eficientes y adaptadas a los estándares actuales de calidad y protección de la salud pública.